COMPROMISO MEDIOAMBIENTAL

Panel resumen

Tal y como se resalta en el apartado de la filosofía de diseño, uno de los postulados principales es el realizar unos campos de golf lo más naturales posibles integrándolo en las condiciones  medioambientales del terreno y aprovechando al máximo los recursos naturales tanto en la etapa de diseño y construcción como durante el mantenimiento para lo cual proyectamos soluciones energéticas de última generación.


Ese compromiso se ha visto plasmado con el hecho de que durante la existencia del “Premio Madera Verde  Responsabilidad Ambiental para campos de golf”, cuyo jurado estaba compuesto por miembros de la Asociación Actividades Socioculturales (APAS), técnicos especialistas en materia ambiental y respaldado por la Real Federación Española de Golf, tres campos proyectados por los miembros de Magnolia Golf Design, fueron destacados con el citado galardón.

 Así, en el 2006 el Premio Madera Verde recayó en Buenavista Golf (Isla Baja, Tenerife) junto con El Saler de Valencia, en el 2007 fue para Golf Santa Marina (San Vicente de la Barquera, Cantabria) y al año siguiente se le destacó con este reconocimiento a Izki Golf  (Álava).  Estos tres campos de golf se encuentran enmarcados dentro de Parques Naturales, concretamente Parque Natural de Teno, Oyambre y Parque Natural de Izki, y por tanto, son una manera de constatar la compatibilidad de un buen proyecto de campo de golf y la protección del medio ambiente. Con este galardón se reconoce y se da a conocer a la sociedad los esfuerzos en materia ambiental que realizan estas instalaciones.



Concretamente en la web de APAS se explica los siguiente:

Los Premios Madera Verde de Responsabilidad Ambiental son una iniciativa que persigue conseguir que los campos de golf gestionen sus instalaciones de forma medioambientalmente responsable por iniciativa propia y no como consecuencia de una sanción económica o de una amenaza de cierre de las instalaciones por parte de la administración competente.

La fórmula es incentivar a través de la convocatoria de los Premios para que los campos se sumen a una gestión medioambiental certificada por cualquiera de las normas hablitadas al efecto (ISO 14001, Reglamento EMAS, Q+ de Golf, etc).



DISEÑO NATURAL DE CAMPOS DE GOLF

El diseño se prolonga con la redacción del proyecto  la utilización de tecnología punta que nos permita aprovechar al máximo las condiciones naturales con el mínimo consumo y la adaptación de las soluciones elegidas dependiendo de las condiciones climáticas de la zona.


Si las especies elegidas han sido las adecuadas, será más sencillo que la presentación diaria del campo sea de calidad, empleando un equipo de mantenimiento equilibrado en lo que respecta a recursos humanos y mecánicos, lo cual redunda en minimizar los costos y por tanto de conseguir un balance positivo en la gestión económica del campo.

 Por tanto, la combinación de los dos conceptos comentados, integración en el medio y mantenimiento económico dan como resultado un producto que puede ser rentable por si mismo a la hora de la explotación comercial o lo que es lo mismo SOSTENIBLE. 

Respeto y potenciación del Medio Ambiente SOSTENIBILIDAD

Como hemos venido comentando, consideramos importante integrar el diseño en el entorno, respetándolo e incluso potenciándolo y para ello es importante seguir las pautas indicadas.

Así al principio, los primeros campos se adaptaban completamente a las particularidades, no eran diseñados, sino descubiertos. Así entre las dunas de las costas de las Islas Británicas se buscaban los lugares más adecuados, más planos, para ubicar las banderas y a la vez más protegidos de la brisa más o menos intensa. Luego se ubicaba un tee en una zona apropiada desde la que iniciar el juego hasta otro lugar adecuado donde se colocaba de nuevo el agujero. El fairway nacía entonces como el camino entre ambos lugares.




Sólo más tarde, cuando se expandía este deporte se empezaron a diseñar los primeros campos. Se elegían, lógicamente los mejores emplazamientos que garantizaran una construcción sencilla, puesto que tenía que ser realizada manualmente, sin maquinaria y sólo con la ayuda de animales para adaptar el terreno y ararlo antes de sembrar.

Tanto en un caso como en otro, los campos discurrían entre los elementos naturales existentes, dunas, arbustos, arbolado, vaguadas, arroyos, montículos, etc… Los que más de ellos pongan en juego, mejores serán por variados, entretenidos e interesantes.

Creemos que hoy en día, ésta debe ser también la esencia del diseño. Evitar la sofisticación sin caer en la tentación de aprovecharse de las posibilidades que la técnica y la maquinaria actual permiten. El resultado nos confirmará si se ha sido o no respetuoso con el entorno o simplemente es la consecuencia de una creación salida del tablero de dibujo.


Minimalismo

Sin perder de vista los criterios y directrices de diseño comentadas, nos encontramos con la aparición de otro concepto interesante. Cuando un diseñador quiere crear un Campo de Golf, que no es sino un conjunto de hoyos, complementarios unos de otros, eso sí, con su personalidad propia, tendrá que seleccionar que elementos debe aportar a cada hoyo en busca de la estrategia pretendida.

Por tanto fijémonos, a modo de ejemplo, sólo en un hoyo. El ejercicio práctico consiste en alcanzar el fin pretendido de la forma más directa. Es decir, eliminar todo aquello que no sea esencial. Dicho de otra forma, ¿será mejor el hoyo, si presenta un gran bunker a 150 metros del tee de amateurs con una forma de estrella de mar gigante?, ¿o resultará sólo un castigo innecesario para el jugador de handicap alto? ¿Resultará mejor el hoyo por emplazar un bunker a 20 metros del green en un par 3, eso sí con un diseño precioso y un talud que recuerde al bunker del 17 de St. Andrews? Cualquier jugador de nivel medio-bueno, que falle el green, nunca acabará en el bunker. Sin embargo, un principiante o cualquier golpe claramente fallado, acabará en el maldito bunker y su autor empleará un mínimo de dos golpes en sacar la bola de allí.



Así, podríamos continuar analizando uno tras otro, los muchos factores que intervienen en un hoyo y ver si su presencia es esencial o superflua. Este concepto es el minimalismo. No se debe entender equivocadamente, es decir, confundir con rusticidad o mediocridad. Se trata de conseguir el mejor diseño posible, pero con los menores elementos o los más simples. En concreto, cabe definirlo como "conseguir la perfección de un objeto sin que pueda ser mejorado por sustracción. Es la cualidad que tiene un objeto cuando cada componente y cada detalle ha sido reducido o condensado a lo esencial. Es el resultado de la eliminación de lo superfluo".


Esto no significa que si para conseguir un diseño ideal hay que mover 200.000 m3 de tierra, quien mueva 100.000 m3 lo habrá hecho mejor. Seguramente en este caso, no se habrían conseguido alcanzar todos los matices perseguidos. Sin embargo, lo que si sería un derroche es mover 600.000 m3, para de esta forma crear un mar de dunas entre calles como si estuviéramos en un links, aunque nos encontremos en cualquier lugar del interior.


Hemos al final alcanzado la gran ecuación:


SOSTENIBILIDAD + MINIMALISMO = DISEÑO NATURAL