DIRECCIÓN DE OBRA:

El seguimiento de las diferentes etapas del proceso constructivo es fundamental tanto para impregnar de la personalidad al recorrido como para conseguir una perfecta coordinación entre las sucesivas labores, que cumpla tanto los presupuestos avanzados como el calendario de obra.

                                        


 Solo de esta manera se conseguirá terminar la obra en los plazos previstos y acordes con los ciclos vegetativos tan fundamental a la hora de realizar la siembra y la absoluta seguridad de que el trabajo final va a responder a los objetivos de diseño y estrategia marcados.

 El recorrido así tendrá garra, vida propia, pero sin que nada delate nuestra actuación. El protagonista ha de ser el campo y no el diseñador.